El debate por el daño ambiental de Samuel volvió a intensificarse luego del regreso de maquinaria pesada al Río Santa Catarina, un espacio reconocido como área protegida. Mientras continúan los trabajos para dos nuevos puentes, permanecen sin rehabilitación las zonas donde semanas atrás se realizaron tareas de desmonte, lo que genera preocupación por el impacto acumulado en el cauce y sus ecosistemas.
Obras Que Llegan Antes Que La Restauración
El Estado defendió el reinicio de actividades al afirmar que la Semarnat ya autorizó los proyectos, pero colectivos ambientales señalan que la discusión no gira solo en torno a permisos, sino a los daños previos que siguen sin reparación. En puntos a la altura de Morones Prieto, aún se observan árboles derribados y taludes removidos.
Este rezago contradice la narrativa oficial, pues el propio gobernador impulsó la declaratoria del Río Santa Catarina como área protegida. Sin embargo, la falta de acciones visibles de restauración deja claro que el desmonte continúa acumulándose sin un plan de mitigación.
Ante ello, especialistas argumentan que avanzar en infraestructura antes de restaurar la vegetación original puede agravar la erosión y alterar procesos naturales esenciales del cauce.

Colectivos Exigen Coherencia Ante Daño Ambiental De Samuel
Uno de los puntos que más inquieta a las organizaciones ciudadanas es la ausencia de información pública sobre las medidas de compensación ambiental. El colectivo Un Río en el Río denunció que no existen reportes formales sobre la recuperación de las áreas intervenidas ni claridad respecto al manejo del suelo retirado.
En octubre, la misma agrupación expuso dos puntos con desmonte no autorizado. Su denuncia provocó momentáneamente la suspensión de maquinaria; sin embargo, el regreso de las obras refuerza la percepción de que el gobierno estatal avanza sin atender solicitudes previas.
Los activistas subrayan que el daño ambiental de Samuel no solo recae en los árboles derribados, sino en la falta de criterios ecológicos integrales que deberían guiar cualquier intervención dentro del cauce.
Puentes Millonarios En Medio Del Debate Ambiental
Los dos puentes proyectados, uno a la altura de la Torre Rise y otro frente al nuevo edificio de Fuerza Civil, tienen costos aproximados de 449.7 y 449.9 millones de pesos, respectivamente. Estas cifras alimentan la discusión pública sobre prioridades presupuestales.
Para organizaciones ambientales, invertir casi 900 millones en infraestructura sobre un área protegida sin restaurar los daños existentes envía un mensaje contradictorio. Sostienen que la movilidad y el desarrollo urbano no deben imponerse sobre funciones naturales del Río Santa Catarina, como la infiltración del agua, la estabilidad del cauce y la resiliencia frente a inundaciones.
Además, especialistas advierten que la construcción dentro del río genera riesgos adicionales durante temporadas de lluvias, pues los taludes expuestos pueden facilitar deslaves y acumulación de sedimentos.

Daño Ambiental De Samuel Refleja Ausencia De Plan Integral
La combinación de desmontes previos sin reparación, reactivación de obras y falta de comunicación pública revela un patrón que colectivos califican como improvisado. Según Un Río en el Río, la declaratoria del río como área protegida debe traducirse en acciones, no en discursos o publicaciones aisladas.
El daño ambiental de Samuel se percibe en decisiones que, aunque justificadas como necesarias para la movilidad, no consideran las funciones ecológicas del cauce. Tampoco se ha informado si existe un plan de restauración a largo plazo ni si la vegetación nativa será reestablecida.
La exigencia central sigue siendo la misma: antes de continuar con obras grises dentro del río, el Estado debe transparentar su proyecto ambiental y reparar los daños ya ocasionados.

