Nuevo León enfrenta un aumento preocupante en los casos de dengue hasta la semana 12 de 2025, con un total de 29 casos confirmados. Este incremento es especialmente alarmante, ya que el 69% de los contagios se concentra en solo cuatro municipios: Juárez, Guadalupe, Apodaca y Linares. Aunque el número total de casos en el estado podría parecer relativamente bajo en comparación con otros lugares, la concentración de casos en estas áreas específicas y la gravedad de algunos de ellos destacan como puntos críticos para las autoridades de salud.
Zonas más afectadas por el dengue
Juárez y Guadalupe, dos de los municipios más afectados, han reportado seis casos cada uno, lo que los coloca como los principales focos de atención. Apodaca sigue con cinco casos y Linares, aunque con menos reportes, ha registrado tres casos de dengue. Esto resalta una distribución desigual de los contagios, lo que podría sugerir que hay factores locales que favorecen la proliferación del mosquito transmisor de la enfermedad.
Este patrón de concentración en pocas localidades preocupa a las autoridades, que deberán implementar medidas más específicas en estos municipios para evitar una mayor propagación del virus. Es esencial que los esfuerzos para controlar el dengue se enfoquen en estos lugares, pues, como indica la situación, la respuesta debe ser más estratégica.
Dengue grave: un riesgo real
Una de las características más preocupantes del brote actual en Nuevo León es la cantidad de casos graves. De los 29 contagios reportados, 19 han sido clasificados con signos de alarma y uno de ellos ha sido diagnosticado como dengue grave, lo que aumenta el nivel de preocupación. Estos datos muestran que no solo es necesario controlar la propagación del virus, sino también garantizar que las personas afectadas reciban atención médica adecuada para evitar complicaciones.
El dengue grave es una forma crítica de la enfermedad que puede poner en riesgo la vida de las personas, lo que subraya la importancia de una intervención médica temprana y efectiva. Es fundamental que se establezcan mecanismos de alerta para identificar rápidamente los casos graves y asegurar que los pacientes reciban la atención que necesitan.
Panorama nacional: la disminución global de casos
A nivel nacional, los casos de dengue han mostrado una tendencia a la baja en comparación con el año anterior. El número total de casos en todo México ha disminuido un 43%, con 2,432 casos reportados hasta la fecha. Jalisco, Veracruz y Guerrero son los estados que lideran el conteo de casos, lo que indica que, si bien el virus sigue siendo una amenaza, en muchas regiones del país se han logrado avances en su control.
Sin embargo, la disminución de casos a nivel nacional no parece ser un reflejo de la situación en todos los estados. En Nuevo León, la concentración de casos graves y la persistencia de los contagios en ciertas áreas indican que todavía hay mucho trabajo por hacer en términos de prevención y atención de la enfermedad. El estado necesita seguir implementando medidas de control más efectivas, especialmente en los municipios con mayor número de casos.
Qué deben hacer las autoridades
Ante este repunte de casos, las autoridades de salud en Nuevo León deben reforzar sus esfuerzos para controlar la propagación del dengue. Aunque la disminución de los casos a nivel nacional es un logro, la alta concentración de casos en pocos municipios y la gravedad de algunos de ellos requieren una respuesta urgente. Las campañas de concientización y la eliminación de criaderos de mosquitos deben intensificarse, y las autoridades locales deben estar mejor preparadas para atender los casos graves de manera más rápida y eficiente.
La colaboración entre los municipios, las autoridades sanitarias y los ciudadanos es fundamental para frenar este brote. Es crucial que la población esté bien informada sobre las medidas preventivas y que participe activamente en la eliminación de lugares donde los mosquitos puedan reproducirse, como charcos de agua estancada y contenedores sin tapar.