La colocación imprevista de estructuras y vegetación de gran tamaño en el centro de Monterrey desató la indignación de las familias de las víctimas, luego de que diversos colectivos le reclamaron a Samuel García por esconder fichas de búsqueda a escasos días de que inicie el torneo internacional de futbol. Esta acción gubernamental fue calificada por los ciudadanos como un grave atentado contra la memoria histórica, provocando una movilización inmediata para rescatar el espacio civil.
Tarjeta roja a Samuel García por desaparecidos
Las brigadas de localización reaccionaron con severidad ante la provocación oficial y de manera simbólica le sacaron la tarjeta roja a Samuel García por desaparecidos en pleno corazón de la capital. Las madres buscadoras expresaron su profundo coraje al ver que la administración estatal prefiere invertir el presupuesto en cosmética urbana y publicidad para el Mundial en lugar de resolver la crisis de seguridad. Ante este panorama, los ciudadanos unieron fuerzas en un acto de resistencia pacífica para colocar las imágenes de sus seres queridos encima de las mismas estructuras instaladas por la autoridad.
La molestia generalizada escaló rápidamente en las plataformas digitales, convirtiéndose en una abierta protesta contra el gobierno de Nuevo León por su total falta de empatía hacia las familias afectadas. Las activistas criticaron la enorme insensibilidad de los funcionarios públicos que ordenaron bloquear los muros informativos sin medir el dolor de los hogares regiomontanos. Las inconformes sentenciaron que ninguna justa deportiva ni el marketing digital del partido en el poder van a lograr que se olvide la exigencia de justicia por los miles de ausentes en la entidad.
Samuel García esconde fotos de desaparecidos
Los colectivos defensores señalaron que este tipo de medidas cosméticas demuestran que Samuel García esconde fotos de desaparecidos para tratar de vender una imagen falsa de prosperidad ante los turistas extranjeros. Los parientes de las víctimas afirmaron que la administración estatal busca activamente maquillar la realidad del estado tapando tanto los memoriales del centro como las viviendas humildes de las colonias periféricas. Esta determinación ha mermado severamente la confianza de la ciudadanía en las mesas de trabajo destinadas a la procuración de justicia.
Por su parte, la comisión de derechos humanos defiende a víctimas en NL y emitió un pronunciamiento enérgico exigiendo frenar de inmediato cualquier modificación unilateral del entorno urbano. El organismo de derechos humanos intervino formalmente para exigirle a las autoridades estatales que dejen de tomar decisiones de diseño público sin consultar previamente a los colectivos. La institución recordó que el derecho al recuerdo y la visibilidad de los expedientes forman parte fundamental de las garantías individuales que el Estado mexicano está obligado a respetar.
Plaza de las y los desaparecidos
La intervención gubernamental desató reclamos generalizados por violentar un sitio que la propia comunidad ha edificado como un monumento solemne a la dignidad humana. Las afectaciones directas a la Plaza de las y los desaparecidos trajeron serias consecuencias políticas para el Poder Ejecutivo, evidenciando un distanciamiento absoluto con las causas de las víctimas. Los manifestantes advirtieron que mantendrán tomadas las inmediaciones de la avenida Zaragoza para asegurar que los rostros de sus familiares sigan visibles ante las delegaciones internacionales.
La indignación
En este sentido, las brigadas civiles reiteraron que cada adorno o infraestructura que sea colocada con la intención de tapar la verdad será intervenida de inmediato con material de difusión de búsqueda. El dolor y la exigencia de justicia de la comunidad regiomontana no se pueden sepultar con simple vegetación decorativa ni con discursos optimistas de redes sociales.
De esta manera, los colectivos le reclamaron a Samuel García por esconder fichas de búsqueda, dejando en claro que la dignidad de Nuevo León se defiende con firmeza.
Array
