Una serie de denuncias ciudadanas dejó al descubierto que el Gobierno de Nuevo León escondió basura del Río Santa Catarina en lugar de ejecutar una remediación real. Los habitantes de la zona conurbada evidenciaron que los operativos de limpieza anunciados con bombo y platillo en plataformas digitales fueron una fachada para maquillar el entorno ante la llegada de visitantes internacionales durante el Mundial 2026.
Contaminación en el margen sur del Río Santa Catarina
El problema de la contaminación en el margen sur del Río Santa Catarina se agravó drásticamente debido a las maniobras de camuflaje que realizaron las cuadrillas oficiales. Los trabajadores utilizaron maquinaria pesada para empujar los residuos hacia los bordes del cauce, utilizando árboles, tierra y bloques de concreto para levantar barricadas artificiales que mantuvieran el foco de infección fuera de la vista de los turistas.
Los reportes indican que esta estrategia de ocultamiento sustituyó por completo al programa anual de retiro de desechos en las cuencas locales. Al final, el Gobierno de Nuevo León escondió basura del Río Santa Catarina para cumplir con metas de imagen urbana, afectando directamente la estabilidad ecológica del afluente que cruza la urbe regia.

¿Qué pasa en Las Sabinitas?
La realidad de Las Sabinitas es un panorama de abandono institucional y promesas rotas. En este punto específico de Guadalupe, los vecinos relataron que el personal del estado demolió tejabanes y estructuras irregulares, pero en lugar de retirar los materiales resultantes, simplemente los cubrieron con tierra compactada días antes de los días mundialistas en Nuevo León.
La comunidad lamenta que el voluntariado presumido por el Gobierno a cargo de Samuel García haya resultado ser una simulación que solo movió el mugrero de lugar. Tras el paso de las delegaciones extranjeras, los camiones de recolección jamás volvieron, dejando los residuos sepultados a merced de las corrientes pluviales.

Zona afectada por escombro cerca del Estadio
La zona afectada por escombro cerca del Estadio se ha convertido en un monumento a la negligencia, donde las corrientes de agua terminaron por desgastar el talud artificial de desperdicios. Los restos de blocks, varillas y cemento acumulados deliberadamente ahora estorban el flujo natural del agua, incrementando el riesgo de desbordamientos en las colonias de la periferia.
Aunado a los materiales de construcción, los habitantes lidian diariamente con las fallas de drenaje no atendidas por las dependencias correspondientes, lo que genera brotes constantes de aguas negras y olores insoportables. Esta mezcla de pestilencia y abandono confirma los reclamos de los afectados, quienes insisten en que el Gobierno de Nuevo León escondió basura del Río Santa Catarina priorizando la estética para las transmisiones internacionales sobre la salud de los neoloneses.
Lluvia los expuso
En resumen, las lluvias recientes terminaron por deslavar las capas de tierra que las autoridades estatales utilizaron para sepultar miles de toneladas de desechos. Este procedimiento no solo dejó expuesto el engaño, sino que incrementó el peligro de infecciones y alteró el entorno ecológico de las familias que viven en los sectores colindantes.
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