La ofensiva de ICE en Minesota se ha convertido en el mayor despliegue migratorio registrado durante la administración de Donald Trump. A través de la llamada Operación Metro Surge, el gobierno federal concentró miles de agentes en el estado, pese a que su población migrante indocumentada es reducida. La decisión generó protestas, choques políticos y un debate nacional sobre seguridad, migración y uso del poder federal.
Operación Metro Surge Y Presencia Federal Masiva
Desde inicios de diciembre, y con mayor intensidad a partir del 6 de enero, más de 2 mil agentes federales fueron desplegados en Minneapolis y otras ciudades de Minesota. El Departamento de Seguridad Nacional calificó esta acción como la mayor operación migratoria hasta la fecha.
El gobierno federal aseguró que la Operación Metro Surge tiene como objetivo ubicar y deportar a migrantes indocumentados con antecedentes criminales. Según la narrativa oficial, se trata de retirar de las calles a “lo peor de lo peor”.
Sin embargo, la magnitud del operativo generó sorpresa. Minesota concentra apenas el 0.7 por ciento de los migrantes indocumentados del país, de acuerdo con datos del Migration Policy Institute. Aun así, se convirtió en el principal escenario de la ofensiva migratoria.

Muertes, Protestas Y Rechazo Social: ICE En Minesota
La reacción social se intensificó tras dos hechos graves. El 7 de enero murió Renée Good, y el 24 de enero falleció Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses, durante operativos vinculados con agentes federales.
Las autoridades federales argumentaron que los agentes actuaron en defensa propia. Incluso, la secretaria de Seguridad Nacional calificó a las víctimas como amenazas. Estas versiones fueron cuestionadas por videos, testimonios y líderes locales.
A partir de estos casos, se registraron protestas masivas. Comunidades migrantes y ciudadanos estadounidenses salieron a las calles para exigir justicia y frenar la presencia militarizada de ICE en la zona.
El Escándalo De Fraude Y La Comunidad Somalí
Altos funcionarios federales han vinculado la ofensiva migratoria con un escándalo de fraude relacionado con programas sociales en Minesota. El caso involucra a personas de origen somalí y se remonta a más de cinco años atrás.
Aunque decenas de personas ya fueron condenadas, el tema resurgió tras declaraciones de Trump y la difusión de un video viral que mostraba supuestas irregularidades en guarderías financiadas con recursos públicos.
Tres días después de la publicación del video, autoridades federales anunciaron investigaciones “puerta a puerta”. Poco después, se formalizó el despliegue masivo bajo el argumento de erradicar el fraude.
Cuestionamientos A La Estrategia Federal
Expertos han señalado una contradicción central. ICE y la Patrulla Fronteriza no tienen facultades para investigar delitos como fraude financiero. Su función se limita al cumplimiento de leyes migratorias.
Académicos de la Universidad de Minesota recordaron que el fraude ya estaba siendo atendido por autoridades estatales y federales desde años atrás. Además, aclararon que los responsables no eran únicamente personas somalíes.
En Minesota viven cerca de 80 mil personas de ascendencia somalí. La mayoría son ciudadanos estadounidenses o refugiados naturalizados desde la década de los noventa.

Giro Hacia La Comunidad Latina
Abogadas de inmigración explicaron que, al no obtener resultados significativos en la comunidad somalí, los operativos comenzaron a enfocarse en la población latina.
Según datos oficiales, el 67 por ciento de los migrantes indocumentados en Minesota son de origen latinoamericano. Solo el 16 por ciento proviene de África.
Este giro reforzó la percepción de que el despliegue responde más a una estrategia política que a un criterio técnico de seguridad o migración.
ICE En Minesota: Choque Político Con El Gobierno Estatal
La ofensiva federal también reflejó la tensión entre Trump y el gobernador de Minesota, Tim Walz. Ambos han mantenido enfrentamientos públicos desde la campaña presidencial de 2024.
Walz calificó el operativo como “teatro político” y acusó al presidente de dañar al estado. Alcaldes y autoridades locales expresaron respaldo a las comunidades afectadas.
El contexto electoral también pesa. Minesota tendrá elecciones de gobernador y de medio mandato, lo que aumenta la carga política de cada decisión federal.
Resistencia Ciudadana Y Activismo Local
Minesota cuenta con una larga tradición de activismo. Ante la presencia de ICE, organizaciones comunitarias se movilizaron para proteger a migrantes de posibles abusos.
Algunos ciudadanos se entrenaron como observadores. Alertan con silbatos, documentan operativos y notifican a vecinos cuando detectan agentes migratorios.
Este ambiente recuerda las protestas de 2020 tras la muerte de George Floyd. Para analistas, ese antecedente explica por qué Minesota volvió a convertirse en un símbolo de confrontación entre Trump y gobiernos locales.
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