El avance de las obras de la Línea 6 del Metro se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para los regiomontanos, no solo por el tráfico, sino por el severo descuido en las vialidades circundantes. A los bloqueos ya conocidos, ahora se suma el deterioro extremo de las superficies de rodamiento, provocando que los baches y hundimientos en Nuevo León se multipliquen en zonas clave de Guadalupe, San Nicolás y Apodaca.
Los graves daños en el pavimento de Madero
Uno de los puntos más críticos se localiza en la zona oriente, donde los daños en el pavimento de Madero son ya una amenaza constante para la integridad de los vehículos. En el trayecto que va desde Prolongación Reforma hasta la Y Griega, los conductores deben esquivar hoyos de gran profundidad que aparecen de forma consecutiva. Estos desperfectos no solo entorpecen el flujo, sino que incrementan los costos de mantenimiento para quienes transitan por la Colonia Fierro.
El personal que labora en agencias automotrices cercanas advierte que los hundimientos son tan severos que afectan directamente llantas y sistemas de suspensión. La comunidad percibe que, desde que arrancaron las maniobras de infraestructura, la calidad de las calles ha caído en picada, dejando a los automovilistas a merced de pozos que, en ocasiones, quedan ocultos bajo el agua, empeorando el escenario en las obras de la Línea 6 del Metro.

Peligros en la vialidad en Miguel Alemán
Al avanzar hacia el oriente, la vialidad en Miguel Alemán presenta desniveles pronunciados que obligan a frenar de forma intempestiva. Antes de llegar a Constituyentes de Nuevo León, en Guadalupe, hay carriles prácticamente inutilizables por el tamaño de los pozos.
Los cierres de carriles por construcción estatal para realizar labores de recarpeteo preventivo también han generado nubes de polvo que reducen la visibilidad, afectando la salud y la seguridad de los vecinos de Linda Vista.
El caso de la zona norte
Incluso en los tramos que todavía no son intervenidos directamente por la maquinaria, como en Apodaca, el asfalto muestra fracturas importantes. Las vías que se usan para llegar al Bulevar Aeropuerto están rebasadas, y los trabajos para retirar la carpeta vieja han dejado el suelo irregular. Esto obliga a maniobrar entre desniveles y áreas restringidas, aumentando el estrés de quienes buscan salir de la zona metropolitana.

El insoportable caos vial en Nuevo León
Todo este escenario confluye en un caos vial que se extiende por varios kilómetros y afecta diversos municipios. La situación es especialmente complicada entre el Anillo Periférico y el Bulevar Aeropuerto, así como en el tramo que conecta La Fe con la zona centro de Apodaca. Las restricciones no solo se limitan a la zona de construcción, sino que los desvíos habilitados también presentan un estado deplorable.
Las obras de la Línea 6 del Metro continúan su marcha, pero el costo social en movilidad es evidente. Entre hundimientos, nubes de tierra y reducciones de carriles, los conductores exigen una planificación que no solo priorice la estructura nueva, sino que mantenga en condiciones dignas las arterias actuales. Por ahora, circular por estas avenidas requiere de extrema paciencia y precaución para evitar accidentes o daños patrimoniales.
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