Calidad del aire empeora pese a menor actividad
El área metropolitana cerró la semana con niveles elevados de contaminación ambiental, generando críticas hacia la administración estatal por la falta de alertas ambientales formales. A pesar de la reducción de actividades por ser un día inhábil, el domingo volvió a presentar condiciones de aire sucio, acompañado de una capa gris visible sobre la ciudad y bruma durante la madrugada y la mañana.
De acuerdo con el monitoreo oficial, la mayoría de las estaciones reportaron concentraciones de partículas PM10 y, en algunos casos, de las más finas y peligrosas PM2.5, por encima de los límites establecidos por las normas de salud.
Critican falta de respuestas contundentes
La situación ha provocado que asociaciones ciudadanas, como el Comité Ecológico Integral (CEI), cuestionen la ausencia de alertas formales por parte del Gobierno estatal. Según el CEI, aunque los funcionarios publican datos sobre el aumento de contaminantes, esto no se traduce en acciones claras para proteger a la población.
“Un aviso en redes sociales no es lo mismo que una alerta ambiental. Necesitamos criterios que limiten actividades contaminantes en lugar de simplemente señalar que la calidad del aire es mala”, comentó el CEI en un comunicado.
Dióxido de azufre en Cadereyta: un caso crítico
El viernes pasado, las estaciones de monitoreo ambiental detectaron altos niveles de PM2.5, PM10, ozono y dióxido de azufre, siendo este último particularmente problemático en Cadereyta. La Refinería de Pemex se identificó como la principal fuente de este contaminante, lo que llevó a la Secretaría de Medio Ambiente a emitir un comunicado al respecto. Sin embargo, el CEI argumentó que dicho comunicado no fue suficiente, ya que los niveles elevados de contaminación se habían mantenido durante toda la semana.
Acciones implementadas no bastan
Alfonso Martínez Muñoz, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, informó que en los últimos 119 días se han realizado 103 suspensiones de actividades, 33 visitas de inspección a empresas y 9 suspensiones en la zona de La Huasteca, además de 61 atenciones a incendios y 793 recorridos para evaluar la calidad del aire. No obstante, estos esfuerzos no han sido suficientes para evitar que la contaminación siga afectando la salud de la población.
Impacto en la salud y el medio ambiente
Las partículas PM2.5, consideradas las más peligrosas, tienen la capacidad de penetrar profundamente en el sistema respiratorio, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias. La exposición prolongada a estos niveles de contaminación puede tener consecuencias graves para la salud de los habitantes del área metropolitana.
Además, la bruma que se ha presentado de manera recurrente no solo afecta la calidad de vida, sino que también pone en evidencia la urgencia de una política ambiental más contundente.
Llamado a la acción
Ante la persistencia de aire sucio y la falta de alertas oficiales, las organizaciones civiles y expertos en medio ambiente exigen que se establezcan criterios claros para activar alertas ambientales, medidas de reducción de emisiones y acciones más transparentes por parte de las autoridades. Sin una respuesta más decidida, el impacto en la salud de los ciudadanos y el entorno continuará agravándose.
Esta situación subraya la necesidad de un enfoque preventivo que no solo informe, sino que también actúe de manera efectiva para proteger a la población ante las condiciones de contaminación atmosférica.
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